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A pesar de estar en los corazones de miles y de haber transitado doscientos años de que un poético y muy recordado genio honrara, no solo a Polonia, sino a todo el mundo: El último piano en el que Frederic Chopin compuso, una máscara mortuoria hecha después de que el maestro muriera de tuberculosis (no es segura la información sobre su muerte) y un mechón de su pelo marrón, son algunos de los objetos que se muestran en el nuevo museo dedicado a la vida del Pianista y Compositor de la época Romántica.
El museo multimedia e interactivo está localizado en el centro de Varsovia, Polonia, donde Chopin vivió desde su infancia hasta los 20 años, antes de mudarse a París.
El Ministro de Cultura, Bogdan Zdrojewski, lo proclamó como "el museo más moderno biográfico en Europa e incluso en el mundo" durante la ceremonia de apertura que forma parte de la celebración del bicentenario de su nacimiento.
Un reto central que los curadores tuvieron que superar fue la pérdida de muchos objetos relacionados con la vida de Chopin. Algunos, como decenas de cartas, fueron destruidas por mujeres con las que el compositor estuvo involucrado románticamente y otras piezas, consumidas en la devastación de la Segunda Guerra Mundial.
Las autoridades polacas comenzaron a reunir partituras musicales, dibujos y otros objetos relacionados con Chopin en 1899 y todavía están en su búsqueda en subastas alrededor del mundo, aseguró la curadora Alicja Knast.
"Son objetos incalculables en términos de su valor emocional", expresó.
EL RITMO DEL RECORRIDO
El museo está organizado por temas, con espacios dedicados a diferentes aspectos de su vida.
La sala relacionada a sus días en París muestra su último piano, construido por la prestigiosa firma de Ignace Pleyel. Aquí los visitantes aprenden que Chopin se ganó la vida en la Ciudad de las Luces dando lecciones de piano. De hecho era uno de los maestros más celebrados y uno de los más caros.
Otra sala está dedicada al periodo que pasó en Nohant, en el castillo francés que perteneció a su compañera durante ocho años, la escritora Aurore Dupin, mejor conocida por su seudónimo George Sand.
El lugar está inundado por el sonido de pájaros, que buscan evocar el ambiente natural en el que Chopin compuso algunas de sus obras maestras.
En exhibición también figura un pañuelo en damasco blanco en el que Sand bordó las iniciales de Chopin. Los visitantes pueden presionar algunas tablitas etiquetadas con el nombre de las composiciones que realizó en Nohant, que de inmediato activan el sistema de sonido para escuchar las piezas.
La última sala está dedicada a su muerte a los 39 años, un 17 de octubre de 1849. Es un espacio desprovisto de la música que llena el resto del museo, y que incluye una máscara mortuoria que se envolvió de su cara. También se muestran invitaciones a su funeral en París, así como el mechón de pelo que había sido atesorado por su familia.
El museo está situado en el Palacio Ostrogski, casa del Instituto Frederic Chopin, que toleró una gran renovación y expansión.
El Ministro de Cultura, Bogdan Zdrojewski, lo proclamó como "el museo más moderno biográfico en Europa e incluso en el mundo" durante la ceremonia de apertura que forma parte de la celebración del bicentenario de su nacimiento.
Un reto central que los curadores tuvieron que superar fue la pérdida de muchos objetos relacionados con la vida de Chopin. Algunos, como decenas de cartas, fueron destruidas por mujeres con las que el compositor estuvo involucrado románticamente y otras piezas, consumidas en la devastación de la Segunda Guerra Mundial.
Las autoridades polacas comenzaron a reunir partituras musicales, dibujos y otros objetos relacionados con Chopin en 1899 y todavía están en su búsqueda en subastas alrededor del mundo, aseguró la curadora Alicja Knast.
"Son objetos incalculables en términos de su valor emocional", expresó.
EL RITMO DEL RECORRIDO
El museo está organizado por temas, con espacios dedicados a diferentes aspectos de su vida.
La sala relacionada a sus días en París muestra su último piano, construido por la prestigiosa firma de Ignace Pleyel. Aquí los visitantes aprenden que Chopin se ganó la vida en la Ciudad de las Luces dando lecciones de piano. De hecho era uno de los maestros más celebrados y uno de los más caros.
Otra sala está dedicada al periodo que pasó en Nohant, en el castillo francés que perteneció a su compañera durante ocho años, la escritora Aurore Dupin, mejor conocida por su seudónimo George Sand.
El lugar está inundado por el sonido de pájaros, que buscan evocar el ambiente natural en el que Chopin compuso algunas de sus obras maestras.
En exhibición también figura un pañuelo en damasco blanco en el que Sand bordó las iniciales de Chopin. Los visitantes pueden presionar algunas tablitas etiquetadas con el nombre de las composiciones que realizó en Nohant, que de inmediato activan el sistema de sonido para escuchar las piezas.
La última sala está dedicada a su muerte a los 39 años, un 17 de octubre de 1849. Es un espacio desprovisto de la música que llena el resto del museo, y que incluye una máscara mortuoria que se envolvió de su cara. También se muestran invitaciones a su funeral en París, así como el mechón de pelo que había sido atesorado por su familia.
El museo está situado en el Palacio Ostrogski, casa del Instituto Frederic Chopin, que toleró una gran renovación y expansión.
